RESURRECCIÓN
Por si la levedad
de los cuadros
se estremeciera al
entrar la noche a tus
brazos esperantes.
Por si el recuerdo de
cuaresma permaneciera
revoloteando el tiempo
de los sueños.
Serían los girasoles
el cordial aviso
de que has resucitado
al voltear los clavos
de la madrugada.
Llénate de nosotros
antes de que acabe
el día y que los
pájaros de la tarde
crucen el dintel de tu
nostalgia.
Vuelve a nacer cuando
me olvides…
MI TRIUNFO
Un dulce triunfo de mi vida
constituye el haberte conocido,
el haber arrancado una sonrisa
en una tarde cualquiera de tristeza.
El ver tu rostro siempre idolatrado,
tocarte la barbilla, levantar tu cabeza
la ocasión que te creías perdida.
Hacerte llegar mi carta en la noche celeste,
para revivirte a la luz de la vela
e imaginar que en cada letra te bebieras
mi lealtad y la espera de violetas;
enlazada con los tiempos de escuela,
en un camino de distancia agreste
por el que vendría cuando me quisieras.
He convertido entonces mis derrotas,
en momentos fugaces y suspiros,
a la sombra de tu mirada milagrosa
tus ojos alegres me han fortalecido,
de todo lo pasado yo he ganado,
al olvidarme, tú has perdido.
Mi triunfo ha sido haberte amado.