ORACION PARA LA SIEMBRA
Padre eterno y gran agricultor de la naturaleza:
Bendice con tu voluntad y paciencia,
esta semilla que con fe y esperanza pongo en tu suelo,
para que germine al calor de tu fuerza
y resucite como Jesús al tercer día.
Haz que tu fortaleza produzca una planta
vigorosa que resista sequías, plagas y heladas
y que sus frutos lleguen un día a la mesa
de tus siervos pobres.
Concédeme Señor, que mi trabajo me rinda,
alabando tu nombre en el camino del surco
y que sus frutos sean siempre una buena comida
de la gente honrada que gana el sustento
haz que mi siembra resulte en plegaria.
“Bendice Señor, mi sagrado alimento”.
Llano de los Saldaña S.L.P. 1987
A
UNA MUCHACHA
PUEBLERINA
No recuerdas cuando
solíamos mirarnos furtivamente
entre las enramadas
de los ruedamundos y granjenos.
La gracia era reír
cuando el aire los tumbaba
y rebotaban sobre mi espalda.
El agua en los canales de cuando
en cuando y las parvadas de
gruyas que jamás hicieron nido
donde tú y yo solíamos
esperar…
Esperar a que el tiempo y
el viento se llevara los suspiros
que hoy estamos extrañando.
No recuerdas también,
el chapaleo duro de tus pies
en el agua del viejo puente
mientras yo escondía tus
zapatos gastados en la gramilla.
Hace falta más que la distancia,
el tiempo y las nuevas cosas,
para hacernos olvidar el páramo
que con todo y sus raíces secas
era tan nuestro como cada pedacito
de los días que nos vivimos.
Es que ha sido menester
que camine entre multitudes,
que hoy me vista con
trajes desconocidos para
comenzar a añorar los
calcinados adobes, donde
tus manos y mis manos,
y tu boca y mi boca
hubieron un día de despedirse.
Llegó el tiempo de tener que abandonar
los pinabetes y el viento
haciendo olas entre las espigas de maíz,
para dar rienda suelta a
los escondidos deseos
que me llevaron este día al protocolo
de un título,
entre cartas que te fueron desvaneciendo
hasta llegar infinitamente a ser
un
punto eterno en el pensamiento.
San Luis Potosí, S.L.P. 1986