LA ESPERA
Después de este viaje,
vendrás a recargar
tu cuerpo a la pared
de las tardes de polvo,
junto a los portales
de madreselvas tristes.
Después del silencio,
vendrás a jugar con el eco
de los murmullos de ruedas
navegando por los empedrados.
Pensarás entonces
en los días que te fuiste,
bebiendo los vasos de vida
en otras casas extrañas.
Por si te gana el olvido,
desde ahora se removerán
las cuerdas de todos los sueños
y el transitar de tus noches
será caminar sobre las
huellas de pasos cansados.
Deja que el amanecer te arroje,
por el único camino
que sabías desde siempre…
Cruzando el océano de agaves
vuelve con nosotros,
ocupa la silla vacía en nuestra mesa.
Aún pedimos por ti,
aún nos acordamos de ti,
aquí regaremos las flores
para el día que regreses
o para el día en que mueras.
San Juan de Guadalupe Dgo. Navidad de 2007
UNA TARDE CUALQUIERA
Un momento de existencia
en que las guitarras silenciosas
de una tarde cualquiera
no me cansaron de escucharte.
Por si esta tarde
quisiera apartarte
de la nostalgia que quiero
hacer tan solo mía.
Tus ojos persiguen mi pensamiento,
dejo de abrir la cómoda para
encontrarte en una carta que tenía
hasta ayer olvidada.
Y el suelo de mi tarde quieta
parece sentir tus pisadas
como si fueses pegada
a las paredes de esta casa,
como los recuerdos a los días
que te vivo y que te extraño.