EL DIA
Voy vistiéndome de ti
que eres el café de la mañana
y el programa de reflexiones
de la radio.
Sigue el día y voy
llenándome de ti con la fuerza
que me dio tu mirada escondida
en los cristales.
Mi trabajo será que tu alegría
corra por mi cuenta,
aprovechar la oportunidad
que me diste de quererte
para hacer que tú me extrañes
y a fuerza de tenacidad
hacer que tú también me quieras.
Voy alimentándome de ti al
final del día, sintiéndote verdad,
sueño, religión y tiempo…
DESPEDIDA
Voy a extrañar
tu dulce mirada de piedad
cuando las cosas
no fueron del todo alentadoras.
Extrañaré también la música
y tus bailes divertidos
en una febril pasión
por la vida, la amistad y la alegría.
Voy a querer que me vuelvas
a apretar las manos
como cuando estuviste de acuerdo
que las injusticias no nos iban
con la edad ni la conciencia.
Voy a hacerme viejo
guardando el tiempo y
los detalles que me dedicaste.
Te voy a vivir agradecido
y en el ocaso de mi vida
prometo soñar contigo todavía.