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RELATOS DE SAN JUAN DE GUADALUPE, DURANGO
MTRO.  LAURO GUADALUPE RAMIREZ ADAME

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ; LOS ARTIFICES DE LA CARRETERA.

Nuestro municipio, San Juan de Guadalupe Dgo. mientras estuvo en bonanza minera, fue un territorio codiciado. Fue objeto de guerras, pleitos jurídicos, intentos de anexión por parte de Coahuila, Zacatecas y Nuevo Leòn. Pero se llegó el tiempo en que las minas dejaron de producir riquezas y entonces el territorio fue abandonado como barco a la deriva, incluso por el mismo Gobierno de Durango, para quien significò como una isla lejana que no redituaba gran cosa y en la que no valìa la pena realizar inversiones.

Asì se desarrollaron muchas generaciones de sanjuanenses, a la buena de Dios, luchando contra lo àspero del desierto, con un sistema de producción apenas de subsistencia, un poco de ganado, siembras de autoconsumo de maíz, frijol y trigo, talla de ixtle de lechugilla, venta de leña y carbón y tres comercios representativos en la cabecera municipal. En cuanto a las oportunidades de desarrollo eficiente, mucho tiempo estuvieron cerradas estas posibilidades y nuestro municipio se convirtió en exportador de mano de obra hacia los Estados Unidos y hasta el dìa de hoy seis de cada diez sanjuanenses seguimos obligados a buscar la vida fuera de nuestra querencia.

Hace apenas veinte años; vientos de cambio empezaron a soplar en San Juan, fue cuando un grupo de sanjuanenses se dieron cuenta de que no podìamos seguir atrapados en la santa voluntad de las autoridades centrales de la capital y que era necesario realizar un movimiento ciudadano para poder cristalizar el sueño de tener una carretera propia que nos uniera con la región lagunera , particularmente con los centros urbanos màs próximos como lo son Torreòn Coah., Gomez Palacio y Lerdo Dgo.

Los primeros intentos serios fue cuando el Ing. Joel Delgadillo organizò un grupo en San Juan, cuya idea original fue la de hacer un acarreo masivo de cascajo, tierra, caliche  y piedras hacia un bordo primordial, que sirviera por lo menos para captar la atención del Gobierno de Durango y de los políticos que nos representaban en los congresos del Estado y de la Uniòn. Este intento fue criticado y ridiculizado porque solamente vieron un grupo de ciudadanos acarreando tierra al lecho de la carretera , pero el verdadero objetivo era provocar encender la chispa  en la conciencia de la sociedad y que con este esfuerzo inicial, tratar de contagiar la idea de que era la única alternativa de comunicación en virtud de que el ferrocarril se encontraba en franca decadencia.

Un poco después, en el año de 1993 en la Ciudad de Dallas Tx, un puñado de paisanos se organizaron y formaron un grupo que le nombraron “EL DESPERTAR”, representado por Adriàn Hernàndez Rangel, Gonzalo Gòmez Martìnez, Leòn Martìnez, Severo Vàzquez, Làzaro Mena, El Güero Soso, Vibiano Chàvez, Moisès Lòpez entre varios màs igualmente importantes y por supuesto sus señoras esposas que fueron puntales, sosteniendo los compromisos de sus maridos en esta aventura constructiva, que por principio para hacerse de recursos económicos, hicieron bailes, rifas, vendimias de comida, empeñaron hasta sus tarjetas de crédito y se ofrecieron como músicos en la ambientación de actividades con lo que lograron reunir una buena cantidad en dólares que mucho sirvió para este noble fin.

Menciòn especial merece la decidida participación del sr, Eleuterio Aguirre originario del Orègano, quien fue uno de los pilares màs importantes para propiciar la participación y la formación del Grupo de Dallas y otro que simultáneamente se formò en San Juan de Guadalupe representado por Lucìo Hernàndez Garcìa, Joel Garcìa Orona, Mario Inès de Leòn Castañeda, Efrèn Ramìrez Acosta, Hilario Peña Chàvez, Luis Nùñez Valenciana, Antonieta Salas Cardiel, Laura Alicia Ramìrez Adame, Cirilo Barròn, Valente de la Cruz Retis, Dolores Alvarado Mendoza, Anatalio Aguirre Chàvez, Joel Castañeda, Teodoro Romero Orona, Carmelo Palacios Orona entre varios màs, asì como sus respectivas familias que apoyaron moral y económicamente los esfuerzos de traslado y gestiòn además de la organización de actividades como jaripeos, coleaderas, rifas, encuentros deportivos y muchas actividades que hicieron que en San Juan se viera una sociedad organizada y hermanada en un objetivo común.

Con ese mismo espíritu en la ciudad de Torreòn Coah. se fundò una Asociaciòn Civil que se llamò “San Juan de Guadalupe A.C. cuyo lema “Pro la pavimentación de la carretera la Flor de Jimulco- San Juan de Guadalupe-Nieves Zacatecas”.

En esta agrupación sobresalió la franca participación de Rigoberto Solìs Ramìrez,  los Hermanos Blas y Basilio Hernàndez Galvàn, Juan Bernal Vàzquez, Gerardo Bernal Garcìa, Rodolfo Hernandez Agüero, Raymundo Tapia Martìnez, Antonio Adame Herrera., Agustìn Castor originario del Aguaje, Joel Delgadillo Delgadillo, Daniel Adame Hernàndez y otros màs que han escapado a mi memoria con los que de antemano me disculpo.

El caso es que una vez conformados estos grupos, la primera acción importante fue una reunión con el entonces gobernador Maximilano Silero Esparza en Durango, donde asistieron representantes de los tres grupos, asimismo el presidente municipal de San Juan en turno, Jose Luis Galvàn Olvera quienes escucharon la propuesta del mandatario apoyada por el Diputado Sanjuanense Samuel Aguilar Solìs, de hacer gestiones para unir a San Juan con la capital de Durango mediante un camino rumbo a Cuencamè atravesando por Benito Juàrez, Simòn Bolìvar y Santa Clara Dgo, una idea que en el sentido de pertenencia era buena, pero en el sentido geográfico era màs mala que el sotol con carne de puerco, puesto que nuestra cercanìa histórica, comercial, de servicios médicos, de estudios superiores siempre ha estado y estarà ligada a la región lagunera.

En el año de 1994, también el periódico Regional “El Siglo de Torreòn” seguía pugnando por la construcción de esta importante obra carretera y como suele suceder en estos casos, el entusiasmo se contagia primero a los màs lejanos puesto que el Gobernador de Coahuila el Dr. Rogelio Montemayor Seguy (que Dios Guarde) fue la primera autoridad de ese nivel realmente convencida de las bondades del proyecto, que quede verdad le entrò hombro con hombro, profundamente conmovido por una gran marcha de los tres grupos sanjuenenses que lo fueron a visitar hasta el mero palacio de Gobierno en la Ciudad de Saltillo Coah. Acompañados también por el Presidente Municipal de Viesca, el Sr. Germàn Garcìa Rey y los comisariados ejidales del Aguaje, el Tanque, la Punta de Santo Domingo, la Presa de Gentty y gente voluntaria que se les fue sumando en el camino y que entre todos lograron convencer y conmover al Gobernador de Coahuila ante quien se comprometieron a reunir un millón de pesos para realizar esta aportación ciudadana y aunque por esfuerzo no quedó, se logró reunir  entre los tres grupos la cantidad de $767,000.00, que fue una cantidad importante  y que sirvió como cuña para que el Gobierno de Coahuila comenzara los primeros diescisiete kilómetros, partiendo de La Flor de Jimulco hasta el entronque de Pozo de Calvo, logrando de paso que también el Gobierno de Durango se sumara a esta inciativa y comenzò la construcción de la carretera de San Juan al puente de Lola, paralelamente a la comunidad del Zacate Dgo.

Ya entrados en obras el Gobierno de Coahuila realizò otro esfuerzo y logró concluir este tramo para unir ambos estados en el Puente de Lola donde hoy se levanta un pequeño cartel alusivo con el nombre de “El despertar”.

Hoy la carretera es una realidad, que nos ha permitido un parcial desarrollo y que ha traìdo grandes beneficios, y lo que antes era un tormento de hasta ocho horas de viaje, se convirtió en un pasaje de dos horas y nos permitió accesar los beneficios de la comunicación y sobre todo nos dejó la enseñanza de que el entusiasmo es contagioso al igual que la falta del mismo, que la fe puede mover montañas, que la organización provoca simpatías, ablanda corazones y conciencias y que el trabajo es el único camino noble para conseguir lo que uno se proponga.

Hoy los grupos se han desintegrado, tal vez por cansancio de la magnitud de la obra, pero nuestra salida hacia el sur es una esperanza que quizás no nos tocarà ver, pero se encuentra a la espera de un nuevo esfuerzo, de un nuevo despertar, solamente hay que sacudirnos el polvo del camino, limpiar las heridas de las zarzas y espinas, demostrarnos que los sanuanenses somos los mismos de ayer, renovados y convencidos, fuertes, decididos y dispuestos a lo que venga.



La Escalera Dgo. Municipio de San Juan de Guadalupe, Invierno del 2009.

FUENTES: Entrevistas de campo  a los cc. Mario Inès de Leòn Castañeda y Sabino Ramìrez Ochoa.

-Aportaciòn de la Sra. Marìa Elena Aguirre Chàvez.

-Monografìa y Antologìa Municipal, Profr. Blas Hernàndez Galvàn

-`Periòdico Regional “El Siglo de Torreòn”.