APUNTES PARA LA HISTORIA DE
LOS GRANDES PROFESORES DE SAN JUAN.
Cuando concluya este relato, seguramente me faltarán muchos; ya que el mencionar a todos los grandes profesores que ha tenido San Juan de Guadalupe Durango, sería como contar todas las piedras rodadas del río Aguanaval, sin embargo la calidad de “apuntes” nos dará margen para ir agregando nuevos nombres que han merecido esta categoría del recuerdo y la gratitud, de su profunda devoción por la educación y sus consecuencias de haber formado los buenos sanjuanenses que diseminados en México y en Estados Unidos principalmente, dan fe de la obra pedagógica realizada en los niños y jóvenes de la querencia.
Si pretendiera apuntar para historia, mencionaría en primer término al Profr. Jesús Lechuga Sr., el primer maestro de carrera establecido en San Juan, contratado por el benévolo cacique Don Bernardo Saldaña en el año de 1893, ya que resulta conmovedora su entrega y su preocupación por sacar buenos alumnos y su satisfacción personal por conseguirlo. En su diario personal nos dice: …” MIS ALUMNOS.- De entre los alumnos que tuve en la escuela y que mucho aprovecharon mis enseñanzas, recuerdo a Manuel y Emilio Samaniego, a Pancho, Manuel, Ignacio, Ramiro y Víctor, Manuel Arriata, a José de la Llata, Celso González, los hermanos Gotilla, José Agüero, Marianito Ruiz de Chávez, Jesús Enciso Reveles y otros.
Mención especial merece también la maestra Catarina Herrera, Originaria de Noria de Angeles Zacatecas, quien después de contraer matrimonio vino al municipio dejando una honda huella en la comunidad del Orégano, donde enseñó las primeras letras a los niños y alfabetizó a los adultos de la ranchería en una época donde no había salarios y los maestros vivían de su vocación y de lo que la pobreza de los lugareños tenían para gratificarle.
Por cierto doña Catarina Herrera, es madre de otro gran maestro de San Juan, el Profr. Antonio Adame Herrera, destacado Orador, filántropo, escritor, catedrático y eterno enamorado de su tierra natal y a la vez padre de un notable político estatal y nacional y una familia de excelentes profesionistas.
También es justo escribir en estos apuntes al destacado Profesor Pedro Vaquera, a quien muchas generaciones de sanjuanenses recuerdan con gratitud y cariño por tantos años dedicados a la docencia, por su entrega y amor por la educación y su enorme don de gentes.
En esta lista también encontramos al Profr. Raymundo Enríquez Salas, destacado líder magisterial, profesor de carrera, director en San Juan y en Simón Bolívar, poeta y escritor, miembro de la galería de maestros distinguidos de Durango.
Aquí no puede faltar la Profesora Rita Estrada Delgadillo, Originaria de Aguanueva, maestra en la Escalera y en la cabecera municipal, siendo la primera en escribir una monografía del municipio, promotora y directora de un gran número de escuelas en la región lagunera.
Hablar de la educación en San Juan, es hablar de un lugar como ”Luvina” de Juan Rulfo, pues desgraciadamente nuestro municipio siempre estuvo considerado como “ZONA DE CASTIGO” en el ámbito educativo, por lo inaccesible y lo alejado de los grandes centros urbanos y sus comodidades, sin embargo aún con ello, hubo grandes jóvenes maestros principiantes que dejaron lo mejor de sí en las comunidades del Municipio, profesores en el Santo Niño , en la Escuelita junto a vía en Symón, la profesora Panchita López atendiendo a los hijos de los mineros en Acacio, la Maestra María Elena Adame con su montón de alumnos aporreando cacerolas en el recreo, quienes más tarde serían el famoso grupo musical de “Los Hermanos Ortiz”, profesores entregados a querer enverdecer el desierto, a la salida de los viernes a las dos de la tarde en el autobús de Don Toño Vega, atravesando los sueños y los barreales rumbo al tren y a sus familias del fin de semana.
Grandes Profesores que dejaron huella en otros estados como Alejandrina Ramírez Flores en San Luis Potosí o como el Yucateco José Luis García Llamas que inició dando clases a niños de primer grado y dejando lo mejor de su vida se fue de San Juan siendo Supervisor Escolar y con el agradecimiento de quienes aprendimos todo lo básico de él, de su alegría eterna y de su entrega y pundonor
Una mención muy especial en esta lista la merece el Profesor Blas Hernández Galván, quien encierra en su persona todas las grandes cualidades de un maestro luchador, líder social, político, emprendedor, escritor, deportista; no hay gran obra en San Juan que no haya tenido la intervención en mayor o menor medida de este maestro; la fundación de la Escuela Secundaria, la electrificación, la carretera, la presa, los caminos, la biblioteca, la formación de excelentes alumnos que hoy son grandes profesionistas, la primera feria regional de San Juan y tantas buenas acciones que hicieron que el municipio lo eligiera como su primera autoridad, siendo uno de los presidentes municipales más entusiastas y queridos en todos los ámbitos; también ha sido un incansable promotor del deporte y la cultura y un sanjuanense de cepa, una persona cabal en toda la extensión de la palabra.
Grandes méritos tienen también los profesores foráneos que vinieron a dejar un mucho de si en nuestro municipio; recordamos con gratitud a Romeo Cortés Vega, llevando a la Escuela Primaria “Rafael Ramírez Castañeda” a ser una de las más destacadas del estado de Durango en lo académico y en lo deportivo. En esta misma escuela dieron su mayor esfuerzo y entrega, la profesora Andrea Mata Mejía, toda bondad y amor por la enseñanza y toda enojo cuando los muchachos no aprendían; ahí también dio lo mejor el Profesor Ferdinando Ramos Maldonado, excelente profesor y futbolista a quien la vida le pagó muy bien, porque se casó con la reina de nuestro pueblo y son fundadores de una hermosa familia.
Son tantos los maestros a los que hay que reconocer y agradecer, como Amalio Carrillo, las Hermanas Padilla siempre entusiastas como hadas madrinas, la enseñanza es una fiesta, una religión y un estilo de vida, artistas, buenas mujeres y hermanas del Profesor Manuel Padilla de extracción de la Normal de Guadalupe Aguilera, normalista rural, buen profesor y mejor ser humano.
Ser egresado de la Escuela “Francisco Villa” de la cabecera, es recordar la valiente alegría y el liderazgo del Profesor Isaac Galán Padilla, levantando la Escuela del Barrio del Hule, aconsejando a sus alumnos, jugando fútbol y dejando una huella imborrable en la historia de la educación del nuestro y muchos otros pueblos.
En lo que a la Escuela Secundaria se refiere, después de su fundador, también hay que acordarse de David Hadad de la Rosa, un gran director e impulsor de las actividades agropecuarias en la antigua ETA, tales como la cría de cerdos, gallinas, conejos y la apicultura, los principios de la ganadería, la herrería y la soldadura que fueron determinantes en la vida de muchos de nosotros. Aquí mismo estuvieron también el entusiasta Salvador Becerra Ríos, que sabía todo sobre agricultura y el beisbol, con una magnífica vocación y amor por la institución que también tuvo el Profesor de Matemáticas Carlos Hinojo Guevara, quien aparte de su genio académico tuvo el don de ser escritor e historiador y columnista de “El Siglo de Torreón” escribiendo grandes crónicas de nuestro pueblo.
Hoy ya contamos con una institución de Educación Superior, representada por el Colegio de Bachilleres, comenzando a escribir su historia, que seguramente será grande y fructífera, tengo esperanza en que las nuevas generaciones nos superarán y por mucho.
Quiero finalizar este relato, con la conciencia de que se me han escapado muchos nombres, pero no podré al igual que muchos olvidar la labor de dos maestras casi anónimas de San Juan, se llamaron primero Lidia y luego Angelita, quienes fundaron una escuelita particular con mensualidad de diez pesos en el lugar que hoy se le conoce como Casino Carta Blanca antes Cine Rosy; una institución que era un cuarto grande y un patio donde se hacían los reglamentarios honores con una antigua bandera del águila imperial, donde los niños para poder aspirar a entrar a la primaria tenían que saber leer y escribir y las tablas hasta la del doce; una casita pobre con bancas de rejas de madera y donde su salario magro lo invertían en regalar lápices y cuadernos a los mismos alumnos, cuna pedagógica de muchos sanjuanenses que no debemos cometer el pecado de olvidarlas. Es de biennacidos ser agradecidos y honrar su entrega, su sueño diario porque fuésemos mejores estudiantes, mejores trabajadores, mejores padres. Vaya pues en este relato un testimonio de gratitud y respeto a Angelita y a todos aquellos profesores que hicieron posible la buena formación de muchas generaciones y que son parte ya, no de un minuto de aplausos, sino de toda una vida de lucha contra la ignorancia, el alcoholismo, los dogmas, la flojera, el valemadrismo. Son parte ya de la historia y porvenir de nuestro pueblo.
San Juan de Guadalupe Durango Año 2009
MTRO. LAURO GUADALUPE RAMIREZ ADAME.
Fuentes: Diario de Vida, Profr. Jesús Lechuga Sr.
-Monografía Municipal, Profr. Blas Hernández Galván.