DON MANUEL FLORES, TODO UN PERSONAJE SANJUANENSE.
Haber platicado con este señor, que actualmente vive en Cd. Acuña Coah.,es haber aprendido de la manera más divertida, desde la historia de San Juan de Guadalupe Durango, las costumbres, las tradiciones, las anécdotas, las gentes “de más antes”, la charrería, el beisbol y todo aquello que mereció ser contado por este cronista natural de nuestro querido pueblo.
En la puerta de su tiendita nos dábamos a reunión desde un montón de chiquillos hasta gente grande y respetable que acudía diariamente a la señal del oscurecer a escuchar toda clase de sucedidos y recuerdos de nuestro terruño. En los fríos diciembres era una delicia escuchar su animada conversación acompañada de un ponche de caña que preparaba para atender a sus invitados.
Así puedo referir que abandonó la escuela primaria apenas en el tercer año, porque se le ocurrió dibujar al profesor en el pizarrón y luego se quitó de la trayectoria del temible varazo de castigo haciendo que el mentor se golpeara a sí mismo.
Después también cuando amarró a sus primas de sus trenzas al respaldo de una banca de la iglesia, resultando que al ponerse de pie, levantaran la banca en peso, provocando la risa de todos los filigreses y la excomunión eterna por parte del párroco.
Y luego cuando fueron a buscar un tesoro oculto en las ruinas de la Hacienda e Covadonga, animando a sus compañeros a meterse bajo unos gruesos tablones en una excavación tan suave que luego resultó ser una fosa séptica, sentenciándolos …”Ya ven por envidiosos, el tesoro se les volvió pasojos”.
Memorable resulta también su relato, entrada por entrada, jugada por jugada, incidentes, mentadas y todos los pormenores de un juego de beisbol entre el equipo de San Juan de Guadalupe y el poderoso equipo “Alma Rielera” financiado por los ferrocarriles Nacionales, cuando se fueron todo el juego empatados a cero carreras y en la última entrada, en el último out le tocó batear a un borrachín del pueblo, a lo que Don Manuel Flores le dio instrucciones precisas en el oído, las que el bateador atendió con efectividad logrando un cuadrangular solitario en la última pichada, con lo que San Juan ganó este tremendo partido por una carrera a cero.
Cuando en medio de la algarabía del triunfo le preguntaron a Don Manuel Flores, sobre qué instrucciones le había dado para conseguir esa proeza, les respondió:
-No le mandé ninguna jugada, nomás le prometí una botella de sotol.
Así se las gastaba Don Manuel.
Total que ahí pude aprender de muchos relatos de espantos, tesoros ocultos, cacería de leones de la sierra, suertes de a caballo, leyendas sanjuanenses, travesuras como el día que inventó que su comadre andaba montada en un venado en los jardines de la Plazuela, o que iba a haber una “reliquia” en el barrio de Abajo solamente para ver pasar a las muchachas con sus ollas vacías, así como el lado humano y caritativo de este personaje al que no le gustaba que los clientes le importunaran con alguna compra, cuando estaba platicando con todos sus “alumnos”.
Una vez nos estaba contando sobre las muchachas más bonitas que había en San Juan, cuando llegó un cliente a preguntar a si vendía “papel de baño pétalo”, a lo que Don Manuel molesto por la interrupción contestó sin voltear a ver:
-Aquí no hay nada de eso, aquí vendemos puros olotes.
El cliente era la Primera Autoridad de San Juan, que desde ese día también lo excomulgó en el orden civil.
MTRO LAURO GUADALUPE RAMIREZ ADAME
AÑO 2009.